Susanavinuela

Deporte, mujeres y viceversa

“Para mujeres”, reza el cartel que acompaña a muchas competiciones deportivas de más o menos solera. Y la pregunta salta como un resorte, cuan Mourinho en plena rueda de prensa: ¿pur qué? “Purque sois grandes consumidoras”. ¿Perdona? ¿Tú quién eres? Y, lo más importante, ¿qué haces hablándome? Ay, sabía que antes o después esto me iba a pasar, tantas horas delante del ordenador no son buenas, ya me he vuelto loca… “No, no, aun no te has vuelto loca”, apunta de nuevo la voz, “es que hasta ahora he estado calladito, que dicen que suelo estar más guapo. Pero hoy me ha dado por romper mi silencio, qué casualidad. Soy el Rey y Señor del Márketing del Mundo Mundial, y aquí estoy, para sacarte de dudas, que me has caído bien”. Cómo se te nota el cargo, cómo sabes que entrar con un “me has caído bien” predispone a que sea mutuo, así que venga, explícate, Rey y Señor. Y de repente, ¡zas!, un hombre mezcla de Don Limpio y George Clooney a punto de preguntarme “What else?” se persona ante mí (lo cual se agradece, que hablar al aire no deja de hacerme sentir algo inquieta).

 

“Yo también lo agradezco, que uno no se trabaja este tipín en el gimnasio para pasarse el día siendo etéreo. Bueno, no me enrollo, vayamos al tema que me ha hecho bajar del Olimpo de la Publi a verte, querida. ¿Cuál es tu duda, queja u objeción a las pruebas deportivas femeninas? ¿Acaso no “te gusta ser mujer”?” “Sí, sí que me gusta, de hecho, me encanta, y si volviera a nacer y pudiese elegir (que ya son condiciones dificilicas), repetiría (o eso digo ahora; que una de mis mayores curiosidades es saber qué sienten los hombres en determinadas situaciones… Pero eso es otra historia).

 

You know what I mean...

You know what I mean…

 

«Pero lo que no entiendo es por qué florecen y florecen carreras para mujeres, cuando ya hay muchísimas populares mixtas en las que participar”. “Bueno, querida, la respuesta es obvia; son una gran idea que busca ofrecer un primer paso para iniciarse en la actividad física. Os inscribís, probáis las mieles químicas del esfuerzo físico (ay, benditas endorfinas), y cuando os queréis dar cuenta, ya os habéis enganchado a la actividad deportiva”. “Pero, las pruebas deportivas para mujeres suelen implicar menos dificultad que las competiciones normales”. “Por su carácter de primer escalón, amiga”. “Olvidas que tanto hombres como mujeres hemos de enfrentarnos a una primera prueba física inicial, que suele generar inseguridad e incluso miedito”. “Pequeñeces, detalles insignificantes, no te pierdas en nimiedades. Además, y como norma general, los hombres suelen ser más fuertes físicamente que las mujeres”. “Pero casi nadie se inscribe en pruebas populares para ganar; el espíritu suele ser superarse a uno mismo, bajar la marca personal”. “De acuerdo, ¿qué quieres, entonces? ¿Que desaparezcan las pruebas femeninas, que tan bien caen en mi reino?” “No, no era esa mi idea, Señor del Márketing del Mundo Mundial. Pero sí que estaría bien que nosotras mismas dejásemos de segmentarnos, de hacernos tratar como seres débiles, y que una vez pasado el miedo inicial,  nos integrasemos en el deporte popular como una más”. “Mira que eres… Pero me pillas de buenas. Te iba a dar un cuponazo, pero cumplo tu deseo. Y ahora, me voy en coche. Que me gusta mucho conducir”. Y colorín, colorado, las chicas hemos aprendido, y ya nunca más nos hemos autodiscriminado.


#LikeAGirl es una campaña de la marca Always para tratar de acabar con el uso peyorativo de “Hacer las cosas como una niña”.

 

Os dejo este link a carreraspopulares, para que veáis cuál será vuestro próximo reto. Y recordad que no hay nada mejor que la mezcla…