Susanavinuela

La mejor despedida

2015 ha sido un año de lo más variopinto. He tenido momentos buenos, buenísimos, regulares y malos. En lo deportivo, ha resultado semicircular. Empezó como casi termina, con lesión, así que no he podido afrontar ninguno de esos retos que tanto me gusta tener en mente.

Pero, para bien o para mal, todo tiene un fin. Y parece que la época de reposo ha llegado a él. Hace ya unas semanas que correteo, así que voy a poder despedir el año como no pude empezarlo: participando en la San Silvestre.

Siempre he considerado esta carrera como una fiesta, y nunca me he planteado bajar de marca en ella; he corrido tranquila, disfrutando de Madrid, parándome incluso para hacer fotos o saludar. Este año no va a ser distinto. Mi preparación física es inexistente, con lo que con terminarla me conformo. Pero pienso disfrutar de todos y cada uno de sus metros, miraré bien a los bordillos (súplica procedente de mi tobillo) y, si puedo, incluso chocaré la manita con algún niño. Cruzar la meta será la mejor manera de decirle adiós a un 2015 accidentado, y prepararme para gritarle un gran hola a un 2016 lleno de salud.

¡Feliz año nuevo a todos!