Susanavinuela

El patrocinio de las marcas de coches al deporte popular

Correr está de moda (vaya novedad os traigo, acabo de descubrir la rueda). Parece que con la crisis, la gente se ha dado al running. El porqué de esta tendencia no tiene una raíz única; en este ascenso del atletismo pueden haber influido desde la importancia que la sociedad da al estado de forma de las personas, hasta que es un deporte barato, pasando por la satisfacción que la autosuperación produce, o el apoyo mediático a este deporte. ¿Apoyo mediático?

Sí; evidentemente, el running no alcanza las hegemónicas cotas del fútbol; pero hay que reconocer que cada vez hay más información dirigida al corredor popular. Puede que no sean coberturas de carreras; ningún medio abre su noticiario con el nombre del ganador de una media. Pero abundan los consejos, los trucos, la información de material técnico… Muchos corredores hemos transvasado nuestro interés, y en lugar de buscar en la Red la última aventura de Ronaldo o Messi, celebramos como propia la victoria de Pedro Nimo en el Campeonato de España de Maratón.  Y si hace diez años, los nombres de los atletas olímpicos eran desconocidos por un alto porcentaje de la población, hoy podemos encontrar hasta un reality con Chema Martínez como protagonista.

Y claro, se cumple una norma básica del marketing: cuando hay medios e interés social en algo, hay patrocionio. El deseo de adentrarse en el torrente de esta tendencia y relacionarse con un estilo de vida saludable tiene como fruto relaciones bastante curiosas. Es el caso de las marcas de coches y las carreras populares. Raro es el evento deportivo popular que no cuenta con el apoyo de una marca relacionada con el motor.

Foto: BMW Berlin Marathon 2014

Foto: BMW Berlin Marathon 2014

Ejemplos: la BMW Berlin Marathon (web). Los 42.195 metros más deseados de Europa por su rapidez llevan como apellido el nombre de uno de los fabricantes germanos de coches por excelencia. Dos estandartes alemanes, unidos. La francesa Renault también está presente en varias pruebas de renombre, como la famosa Carrera de la Mujer (web), o el Maratón de Londres (web) (junto al de Berlín, los únicos maratones europeos que pertenecen al grupo de los World Major Marathons).

Rizando más el rizo, algunas marcas como Kia no se conforman con patrocinar una carrera existente, y organizan un evento propio, la San Silvestrada (web), donde para participar, has de ganar un concurso en redes sociales. ¿El premio? Correr tres San Silvestres en un día, el 31 de diciembre. Además, los coreanos han firmado un acuerdo con Asics que de momento ha dado algunos frutos como este Kia Sportage a manos del atleta Pablo Villalobos para viajar hasta el Maratón de San Sebastián.

El maratonista Pablo Villalobos, antes de partir rumbo al Maratón de San Sebastián.

El maratonista Pablo Villalobos, antes de partir rumbo al Maratón de San Sebastián. Foto: Instagram de Pablo Villalobos.

Esta es solo la punta del iceberg. Skoda ha apostado por un deporte más minoritario (pero en pleno auge) como el triatlón, y pone su nombre a las SkodaTriatlonSeries (web); las aseguradoras están presentes en casi todas las carreras (por ejemplo, Zurich es uno de los principales patrocinadores del Maratón de Barcelona y del de Sevilla), carreras como Ponle Freno (web) que llevan la seguridad vial en los genes cuentan con apoyos como el de Continental

¿Qué otros frutos podrá llegar a dar esta relación motor – deporte? Mientras el estilo de vida saludable siga en auge, seguro que seguiremos sorprendiéndonos. Lo que está claro es que, mientras haya patrocinios, habrá carreras. Y aunque a veces nos quejemos (sí, me incluyo) de la masificación de algunas pruebas, si pensamos en los problemas que otros deportistas pueden tener para practicar su actividad favorita dada la falta de apoyo económico, desde mi punto de vista, el deseo está claro: larga vida y sobre ruedas a las carreras populares.