Susanavinuela

Cambio

La diferencia la noto cuando miro atrás. Recuerdo cómo estaba hace tres semanas, y realmente siento que la situación ha mejorado. Ya solo llevo una muleta, me atrevo a prescindir de ella en casa, e incluso fantaseo con cuándo podré volver a correr. Poquito a poco, y a pesar de lo desesperante que ha podido llegar a ser esta lesióncambios imperceptibles han regenerado sustancialmente mi movilidad.

Y digo desesperante, porque la recuperación no está siendo, ni mucho menos, lineal. Por cada dos pasos que avanzo, parece que retrocedo uno; se combinan los días de analgesia total, con noches de insomnio por la vuelta del dolor. Rara es la moral que, ante esto, permanece impasible, y se puede llegar a pensar que nunca volverá la calma.

Pero, a veces, las situaciones perennes mutan.

Nos veremos pronto, Teide.