Susanavinuela

El día en que odié la larga distancia

Un 10.000 se me hacía corto; subí a 21 kilómetros. Mi cuerpo seguía pidiendo más. Llegar a los 42.195 fue apoteósico. La idea de probar un ultra me rondaba. Más metros, más kilómetros.

Y llegaste tú. Y quise ser velocista.