Susanavinuela

Dale la vuelta

Ayer, Salvados dedicó su programa a hablar de la lacra de la violencia machista. Aunque resultó interesante que no se centrasen únicamente en la violencia física, y que señalasen que esta es la sangrante punta de un iceberg que engloba otros tipos de agresiones destinados al control y dominación de la mujer, el programa tuvo cierto halo de victim bleaming.

En varias ocasiones se preguntó a los entrevistados (como si la respuesta fuese la solución a esta forma de terrorismo) qué señales pueden servir a una mujer o a sus seres queridos como indicios de que está cayendo en las redes de una relación controladora y potencialmente violenta, para así actuar y evitarlo.

Démosle la vuelta. ¿Qué indicios pueden servir a familiares, amigos o a uno mismo como señales de que se es un maltratador? ¿Qué formas de pensar y/o de actuar han de señalarse como machismo, como agresiones totalmente reprochables desde cualquier ámbito? Basta de hacer recaer la responsabilidad sobre la víctima. Basta de decirle a la mujer lo que ha de hacer para que no la maten por el simple hecho de ser mujer. La sociedad ha de enseñar al hombre que no se desprecia. Que no se trata a la mujer como a un ser inferior. Que no se insulta. No se pega. No se mata.

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