Susanavinuela

¿Qué zapatillas de running me compro?

Posiblemente, la pregunta que más gente me hace una vez que descubren que soy periodista especializada en deporte es: ¿qué zapatillas de running me compro? La respuesta siempre es la misma: depende de ti y del uso que les vayas a dar. Lo del uso tiene fácil e inmediata respuesta, pues todo el mundo suele tener claro lo que pretende hacer con su nueva adquisición. Ahora, lo de «depende de ti» tiene más intríngulis.

 

Cuando caminamos o corremos, el pie rota hacia dentro; esto se llama pronación, un movimiento natural que ayuda a las piernas a amortiguar el impacto contra el suelo. Si este giro es mayor de lo normal (hiperpronación; como si terminases la pisada con el interior del pie y las rodillas se fuesen hacia dentro), eres pronador. Si el giro es insuficiente (como si pisases con el exterior del pie), supinador. Y si el giro está dentro de unos estándares de normalidad, neutro. La pisada que tengas, en sí misma, no es grave, pero incrementa el riesgo de lesión al correr, dada la naturaleza repetitiva de este deporte. (Si quieres saber más sobre pronación, en esta página de Asics te lo explican muy bien).

 

Las Asics GEL-Nimbus 16, un modelo de pisada neutra

Las Asics GEL-Nimbus 16, un modelo de pisada neutra

 

Evidentemente, este es uno de los factores a tener en cuenta a la hora de comprar una zapatilla de running. ¿Cómo saber qué tipo de pisada tienes? A simple vista de profano es muy difícil diagnosticarlo (hay quien recomienda analizar tu huella, pero esto no es 100% eficaz, ya que no tiene en cuenta el movimiento del pie, que es lo importante). Para descubrirlo, hay varias posibilidades más exactas. Una es acudir a un podólogo donde te examinarían y, si lo necesitases, te harían unas plantillas correctoras. Su precio ronda los 200 euros (aunque varía muchísimo en función de la clínica). Yo tuve una fascitis plantar, y las plantillas para tratarla me las hizo el podólogo Sergio Sanz Villa (C/ del General Romero Basart, 76, Madrid. Tel.: 917 057 667), y estoy encantada con ellas (¡puedo volver a correr! Y esto no es publicidad; es que realmente me fue muy bien).

 

Pero no todos los corredores necesitan plantillas correctoras, ni todo el mundo tiene dolencias que requieran acudir a un podólogo para tratarse. Muchos runners tan solo quieren saber cómo corren para elegir las zapatillas adecuadas. En este caso, lo ideal es acudir a una tienda especializada con equipo de analizar tu pisada. Por ejemplo, algunos centros de Asics cuentan con el sistema Foot ID, una tecnología basada en un escáner de pies estático en el que te toman las medidas en 3D, y un sistema dinámico, en el que examinan tu pisada en carrera. Yo he estado en el de Concha Espina, 8, en Madrid, aunque hay más (aquí tienes un link para encontrar el tuyo).

¿Qué zapatilla de running me compro? Otros factores a tener en cuenta

 

«A la hora de elegir zapatilla, además de la pisada, hay que tener en cuenta otros factores, como tu corpulencia [cuanto más grande seas, más amortiguación necesitarás; pero ojo, porque esta incrementa el peso de la zapatilla], el uso que le quieres dar [para correr en montaña tienen una suela más adherente que para hacerlo en asfalto; para entrenar llevan más amortiguación que para competir…], o si padeces algún tipo de lesión [yo, por ejemplo, tengo las rodillas tocadas por una condromalacia rotuliana, con lo que he de correr con mucha amortiguación]», me explica David Dimas, licenciado en INEF y experto en calzado de Asics. Sin olvidar que no siempre pisamos igual. “Al final de algunas carreras, con el cansancio, todo el mundo tiende a pronar un poco más”, prosigue. “De hecho, para largas distancias, muchos corredores de pisada neutra se compran zapatillas de pronación”.

 

Pisada, uso, peso… Si tanto dato te vuelvo loco, y no sabes por dónde empezar, no te preocupes; en este tipo de tiendas, además de analizar tu pisada, estudian tu perfil y te recomiendan la zapatilla de running que mejor te va. Si te las compras allí, el análisis de pisada es gratis; si no, cuesta 20 euros. Según el informe que me realizaron a mí, tengo pisada neutra, ligeramente pronadora en el pie izquierdo, y como llevo plantillas por la fascitis, he de usar calzado neutro.

 

Otras cosas que has de tener en cuenta cuando vayas a elegir tus zapatillas de running:

 

– No te las compres muy justas; al correr, el pie se dilata. Lo ideal es que elegir medio número más (que te queda un dedito entre el dedo gordo el fin de la zapatilla).

– Si llevas plantillas correctoras, llévatelas a la tienda para poder probarte las zapatillas con ellas. Además, tendrás que elegir un modelo neutro (la corrección de la pisada la hará la plantilla).

 

Ahora, ¡a correr! Que apenas me queda un mes para ser una española en el NYC Marathon 2014